En vez de recuperar un espacio para el verano de los pibes y las pibas del barrio Garetto, la Municipalidad de San Nicolás decidió tapar el problema. Literalmente.
Ayer se realizaron tareas en el antiguo natatorio del polideportivo del barrio, que llevaba más de dos años abandonado. En lugar de reconstruirlo, reacondicionarlo o pensar en una alternativa segura y comunitaria, el municipio optó por inhabilitarlo definitivamente.
El verano está cerca. Y en Garetto, como en tantos otros rincones de San Nicolás, el calor se va a sentir. Pero lo que más quema es la indiferencia.
El natatorio había sufrido robos de bombas y tendido eléctrico. Pero también sufrió algo más grave: el abandono institucional. Lo que alguna vez fue un espacio de encuentro y recreación, terminó convertido en símbolo de desidia. Y ahora, en vez de transformarlo en oportunidad, se lo clausura sin más.


