El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) lanzó su pronóstico climático para el trimestre noviembre-enero, y San Nicolás aparece en el mapa como uno de los municipios más expuestos a un fenómeno que ya no es excepción: el calor sostenido y la falta de lluvias.
La tendencia no sorprende, pero sí preocupa. El norte bonaerense tiene más de un 55% de probabilidad de registrar temperaturas por encima del promedio histórico. Esto significa que el verano que se avecina podría ser más largo, más intenso y más seco que lo habitual.
Sin respiro.
San Nicolás, junto a localidades vecinas como Ramallo, Pergamino, Colón y San Pedro, forma parte del corredor térmico más afectado de la provincia. El SMN advierte que el termómetro se mantendrá alto durante gran parte del día y la noche, lo que puede impactar en la salud, el descanso, el consumo energético y la vida cotidiana.
Para cuándo el agua?
A este escenario se suma otro dato clave: las precipitaciones estarán dentro de lo normal o por debajo de lo esperado. En otras palabras, no habrá alivio por lluvias abundantes. La humedad será escasa y el suelo, más seco. Esto puede afectar desde el paisaje urbano hasta la producción agrícola de la región.

